En el mar de las acciones,
mi escencia es libre.
Tiñe de los más bellos colores
todas sus corrientes.
En el bosque de los secretos,
mis deseos son libres.
Viajan en las cuatro direcciones
y se pierden cuando se encuentran.
En las montañas de la meditación,
mis principios alcanzan el sol.
Alzan las manos, se fortalecen,
y nunca bajan de ahí.
En el firmamento de mis recuerdos
los momentos felices forman estrellas.
Cada una es razón para sonreir
y energía para seguir adelante.



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